Tiempo

El tiempo es mi mejor amigo y mi peor enemigo. El tiempo ambiguo del esquizofrénico, el tiempo que fumas, el tiempo que soñamos, el tiempo viajado, el tiempo obsesivo felizmente vivido por un servidor y otros más; el tiempo otorga el valor… valor para hablar de comics, de ideas, de “absurdos delirantes”, de parodia, de cine, de intentos, de música, del fin del mundo, de playas vírgenes ochenteras suicidas. En fin, el tiempo es quien definirá este rollo que hoy mismo inicia e incita a la banda a que lo visite, lo juzgue, lo ame, lo odie o las dos cosas. La pertenencia digital me quitaba el sueño.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Seguridad Inc.

The Shade (Milligan, Bachalo).



¿Usted busca seguridad en todos los ámbitos de su vida?, y para su des fortunio regularmente ha sido embaucado por muchas Aseguradoras que le prometen un bienestar familiar e individual, teniendo resultados desfavorables, o en el peor de los casos sin recibir remuneración alguna que garantice el bienestar de los suyos. Ya no padezca de estas irregularidades y faltas de compromiso, Seguridad Inc. garantiza el bienestar de los suyos, y claro, el de usted.

Una de nuestras grandes ventajas y que nos diferencia del resto de las aseguradoras es la gran opción de que nuestros clientes recibirán sus fideicomisos aún en vida, y eso no es todo, además serán beneficiados con otras alternativas implícitas en su seguridad. El término seguridad para nosotros no se remite a meros indicios capitales, la seguridad para nosotros es más que un término, es una acción que ejecutamos día a día en relación a nuestras vidas, en las vidas de nuestros clientes, una seguridad que inicialmente se da en el contexto interno de nuestros clientes. Usted pensará en este momento que somos unos embusteros, una empresa no seria, pero déjeme describirle los beneficios de nuestra empresa. Como le decía anteriormente una de las preocupaciones iníciales de Seguridad Inc. es en principio la seguridad de nuestros clientes para consigo mismos, y debo decirle que no partimos de conceptos comunes y huecos como la autoestima, el autoconcepto o la autoreferencia, no, nosotros nos encargaremos de que la vida de nuestros clientes no corra riesgo alguno, haremos de su vida un espacio –total- sin preocupaciones; claro, la opción de muerte inesperada está en una de nuestra cláusulas. Sin embargo quién quiere morir, y siendo específicos, si nuestros clientes han de tener una vida con el riesgo implícito de la mortandad, qué mejor que dicha vida esté libre de desasosiego y preocupaciones, Seguridad Inc. Construye y perfila vidas seguras. Para nuestros fundadores quedó plenamente instaurado el hecho de que el común monetario no es certeza de seguridad, éste –quizá- podría llegar a aminorar algunas vicisitudes de orden económico, es decir, brindar un bienestar material en nuestros clientes y sus familias. Y usted disculpará que sea incisivo, pero esto como el término autoestima suena hueco, necesitamos ofertar, brindar una seguridad intrínseca, permanente en nuestros clientes; ¿Y cómo hacemos esto? Permítame hablarle de nuestros paquetes:

Iniciemos con el paquete básico, el llamado “Seguridad de no ser saboteado por uno mismo”, je, lo sé el nombre del paquete puede llegar a sonar risible, absurdo, pero cambiará de opinión al escuchar las bondades que, como le dije, ninguna otra aseguradora le brindará. “Seguridad de no ser saboteado por uno mismo” es un paquete que se sustenta en tres canales básicos de nuestros clientes: sus pensamientos derrotistas, sus autosabotajes y su mediana –o nula- responsabilidad en actos diversos de su vida. Y se preguntará usted ¿De qué forma podría controlarse esto? Es más podría acusarnos de pre juiciosos hacia nuestros clientes, definiéndolos en una generalidad de sujetos desvalidos, sumisos e inseguros… Créame no es nuestra intención, somos muy serios en nuestra labor, y es por ello que en principio definimos la inadecuada intención del otro. Sí, ese otro no es más que usted, las contrapartes de mayor riesgo en nuestros clientes son ellos mismos. Básicamente nuestro equipo de neurólogos profesionales altamente capacitados realizarán un mapeo mental, dando cuenta de los fallos sinápticos, los errores de juicio de nuestros clientes para consigo mismos, al tener un reconocimiento de éstos se llevará a cabo un proceso inductivo en el que si bien se anularán inseguridades personales en nuestros clientes, tendrán también la seguridad de que no presentarán algún revés emocional, cambio de personalidad u otra anomalía incurrente en la despersonalización. Nuestro avance tecnológico y de estudios en estas áreas es basto, de plena actualización y manufactura de punta; somos uno de los cuatro corporativos a los cuales se les permite trabajar con este tipo de tecnología. Estamos avalados por cinco de las Universidades más prestigiadas del mundo, aquí mismo hay una dirección electrónica en la que puede corroborarlo. ¿Que si el proceso es doloroso? ¿Que cuánto dura? ¿Que si no hay riesgo de alguna secuela? Mi estimado señor el proceso tiene una duración de apenas veinte minutos, no hay inserción quirúrgica alguna, y sobre las secuelas, le repito no existe riesgo alguno, la palabra riesgo no es opción en Seguridad Inc. Permítame mejor hablarle de los gratos beneficios de este paquete. Olvídese usted de ese grave temor de expresar lo que piensa a los demás, de sentirse ridículo por utilizar una prenda atípica, qué le parece la idea de deshacerse de lo dubitativo de sus decisiones, la primera idea que brote será única y especial ¿Y sabe por qué? Porque vendrá de usted mí estimado señor. La ambivalencia de sus discursos será cosa del pasado, impensable el tartamudeo en una junta importante o en una conversación ocasional, irradiará seguridad en lo dicho, y el resto de sus acompañantes lo sabrán, le reconocerán. No habrá tarea sesgada, actividad a medias, el deseo permanente de cualquier actividad realizada irá acompañado de la culminación, nada para el futuro, el presente señor, será el cimiento de su vida.

Bien, si esto le pareció interesante, no querrá dejar de oír las ventajas de nuestro segundo paquete, el descrito aquí en el recuadro rojo, ajá, el llamado “Seguridad afectiva”. Le diré, este paquete es de los más demandados y aquí entre nos, altamente recomendable. Lo pondré de esta manera, ha logrado la seguridad para consigo mismo, perfecto, el caso es ¿Tiene usted la certeza que el reconocimiento, el afecto, el amor de sus seres queridos es sincero, real? ¿Cómo saberlo? “Seguridad afectiva” es la respuesta. Seguridad Inc. tiene una gran línea de investigadores privados de alto nivel, capacitados en las mejores agencias de investigación mundial. Quiero dejarle claro una vez más que somos una empresa seria, vamos, dadas las circunstancias éticas que podrían vislumbrarse en este atractivo y benéfico paquete. Nuestros investigadores no incurrirán en viejas y ortodoxas técnicas de espionaje ¿Disculpe? ¿La palabra espionaje le causó cierta incomodidad? No se preocupe, entiendo, siempre pasa la primera vez, trataré de dosificar el concepto. Imagínese usted, es un hombre casado, feliz, dos hijos hermosos de futuros prometedores, por azares del destino usted se entera que su mujer le es infiel, es más, uno de sus hijos no es suyo. Esto sería sencillamente devastador, podría haberse ahorrado este pesar, todo ese amor y afecto derramado a la nada. Otro ejemplo: en la oficina se sabe de su gran destreza y capacidad como líder, todos y todas reconocen sus dotes, su magistral seguridad, pero siempre habrá alguien en el que despertemos no sólo admiración, sino envidia, alguien maquiavélico, el cual día a día planea, diseña un complot o varios complots en nuestra contra, en su contra. Este individuo podría ser su hombre de confianza, caray, usted lo ha llevado a su casa, ha comido con su familia, y sabe, quizá su esposa podría no serle indiferente. Ahórrese este terrible dolor de cabeza, nuestro equipo lo descubrirá, se encargará de evidenciarlo, nos encargaremos de él. Como puede ver amigo, disculpe el atrevimiento pero es que usted irradia un gran nivel de confianza; el paquete dos es primordial. No se pondrá en tela de juicio el sentir de los suyos jamás.

El último paquete es simplemente seductor… ¿Ve este portarretratos en mi escritorio?, esa fotografía se tomó hace diez años en la inauguración de la empresa, tuvimos una gran fiesta, qué recuerdos. Lástima que ese día me excedí en tragos, una resaca tremenda borró todo recuerdo de aquella ocasión. Lo que me llegaron a comentar mis compañeros de ese día me agradó, pero sabe, no eran mis recuerdos, eran los recuerdos de otros; ese momento tan importante para mí es nebuloso, es ocupado por un vacio que a su vez es representado en los recuerdos no propios. Qué desafortunado ¿No lo cree? Esta foto es la única evidencia de aquel día, al menos para mí. Y así podría citarle muchas jugarretas de mi memoria, de la lamentable pérdida de mis recuerdos. ¿Usted ha perdido algún pasaje de su vida en su memoria? ¿Un momento único, especial, irrepetible?... ¿Sabía usted que lo que solemos recordar es ya no la imagen y el momento original de lo vivido? sí, mire, ese recuerdo con el paso del tiempo va sufriendo modificaciones, alteraciones, desde lo más superfluo, no sé, la camisa que llevaba en el cumpleaños de su mamá: el recuerdo original dictaba una camisa de cuadros, años más tarde en ese mismo recuerdo la camisa es de rayas verticales, años después esa camisa tiene un estampado, pronto no recordará qué camisa llevaba, no sabrá si era una camisa o una playera, el resto del recuerdo de igual forma sufrirá alteraciones, cada vez será menos original al recuerdo base; y si a eso le agregamos las incidencias del tiempo biológico, alguna que otra intoxicación, olvídelo, a menos que tenga una fotografía del cumpleaños de su mamá podrá tener un recuerdo ligeramente nítido de ese evento. “Seguridad del recuerdo” nuestro tercer y último paquete le permitirá atesorar todos sus recuerdos a partir del momento que decida firmar esta cláusula. Hay algo más, actualmente nuestros técnicos trabajan en la posibilidad de rescatar los viejos recuerdos, nuestro parámetro es la edad consciente de ellos, entre los tres y cuatro años ¿Qué le parece?... ¡Cierto!, una disculpa, no le expliqué el procedimiento. La empresa tiene un almacén de recuerdos, mm, algo similar a un disco procesador, para no entrar en terminologías y explicaciones complejas, nuestros especialistas fotografían respuestas neurológicas en base a estimulaciones circundantes a una serie de imágenes, este recopilado de imágenes holográficas serán siempre bien intencionadas, no despertarán ningún evento traumático o mal recuerdo, respetando así cualquier mecanismo de defensa de su inconsciente que alberguen estos malos ratos. Se –perpetuarán- traerán de regreso únicamente recuerdos placenteros, gratos.

Como podrá ver mi estimado señor, las posibilidades que ofrecemos son inmensas, no hay nadie en el mercado que brinde este, déjeme decirlo de esta manera, que le brinde este paraíso. Una seguridad por demás especial, para un hombre tan especial como usted. Permita que seguridad Inc. se encargue de cuidarlo, vigilarlo, protegerlo.

Firme aquí y aquí, aquí también por favor, gracias. Felicitaciones, desde hoy sus problemas y preocupaciones se han extinguido. El seguro de vida se incluye en cualquiera de nuestros paquetes, pero sabe, nos interesará mantenerlo mucho tiempo con vida.



Seguridad Inc. Cedo todo derecho de mi vida consciente e inconsciente a Seguridad Inc. S.A.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Mitomanía




El mito es el conjunto de conciencias, de pensamientos e ideologías, es la antesala de la historia. Cualquier civilización está dotada de mitos, el precedente –en cualquiera- es una introyección que va solidificando nuestros más inconscientes deseos, aun extravagantes o extraños pudieran parecer; podemos hallarlos vaciados en nuestra cotidianidad (los medios de comunicación, nuestras relaciones sociales, en los conflictos, en la arquitectura, en la estética); en nuestra rutina (niveles de comunicación, en la publicidad, la tecnología, en las supersticiones); en nuestras deidades (dioses, figuras públicas, héroes, gobernantes, religiones, sectas, en los fetiches, en las celebraciones, en los viejos símbolos) y en nuestra realidad (el desencanto y la añoranza, el fin y el inicio). Muchas de estas imágenes son representaciones del mundo onírico del hombre moderno, la solidificación de dichos símbolos son primordiales como figuras sagradas en los sueños. De la interpretación de los sueños de un oráculo, pasando por un sacerdote, llegando a Freud y a los arquetipos o las llamadas ideas elementales. Estos pensamientos colectivos son muchos de lo que vemos en televisión o en cualquier discurso lúdico: ideales de familias, ideal de padre, ideal de vida, ideal de espiritualidad, etc.

El mito es variante, muta, la intención será permanentemente la misma, los mitos serán entendidos siempre de la misma forma aún dependiendo de las distinciones de sus tótems culturales; la propia desesperanza lleva al hombre a buscar de nuevo a sus viejos dioses, aquellos que están más allá de lo humano, dentro del marco de lo sobrenatural y del poder absoluto. El hombre necesita reconocer de nueva cuenta su espíritu, sus orígenes. Los inconvenientes, la tergiversación de lo que significa el mito y por consecuencia lo sagrado, un ejemplo es la concepción de lo espiritual, utilizada por algunos grupos dogmaticos como el sometimiento afectivo y de voluntad del hombre, el mito de la culpa como instrumento controlador.

Los mitos buscan objetos distintos, identificándose con la realidad (hombre moderno) y el pensamiento arcaico (hombre primitivo): la Santa Muerte, Malverde, disciplinas introspectivas, etc. También como productos y símbolos: celebridades, gobernantes, iluminados, milagrosos, desalmados, deshumanizados, fastidiados, indignados, radicales, anarquistas; expuestos en la rutina y decodificados en el arte, la música, las marcas, la información, etc. Los discursos, todos sin excepción, basados en símbolos mitificados o en proceso de mitificación. Tal vez la mitificación más importante de los últimos años es la representada en la tecnología, hay un gran tributo y reverencia a ésta, se presenta como un elemento inseparable de la –condición- comunicación humana, una simbiosis. Es la tecnología la visión para muchos de un nuevo mundo, el mundo proveedor, compensatorio de una realidad que nos tiene condenados al hartazgo pero que de igual forma se alimenta y satura de nuestra realidad, y en consecuencia nos aferramos a él.

Y entonces esta sociedad global que día a día se rompe más: economía desquebrajada, órdenes de mercados y gobiernos desmitificados, religiones desmitificadas, falta de voluntad, falta de motivos, de violencia, la incomunicación como vía –única- de comunicación, y de un posible reajuste muy sangriento y doloroso. Es sencillamente mítico vivir estos tiempos. Nos enfrentamos a una crisis de lo sagrado, esto nos lleva al resultado de una crisis psicológica y por ende existencial. Muchas de nuestras imágenes que por largo tiempo fungieron bajo una significación de orden han perdido su valía, han caducado (la iglesia católica, el capitalismo, el neoliberalismo, la izquierda, las instituciones, etc.), es necesario revalorar nuevos espacios, nuevos signos. Al parecer éstos han encontrado reconocimiento y aceptación en las imágenes rebeldes, atípicas y disidentes, reabriendo el espacio al mito de la figura rebelde, teniendo su mayor significación en la representación anarquista.

Eliade reconoce el mito del fin del mundo tanto en el pensamiento occidental como oriental, lo percibe en una función mítica primordial del hombre; es su posibilidad de reivindicación, la expiación de culpas (sociales, morales) dependiendo de su constructo cultural y teológico. Esta idea se expande, traspola en un ritual por demás común de ambas civilizaciones, quizá en distintas fechas pero siempre enmarcadas al mismo desenlace, este rito es el fin de año, el Año Nuevo. La oportunidad de ser otros, la culminación y la posibilidad de iniciar de nuevo, aniquilar el mal pasado. Año a año lo hacemos, nos damos otra oportunidad a sabiendas que podemos incurrir de nueva cuenta en esos actos de los que nos avergonzamos y queremos dejar atrás; esto ahora deja de ser un hecho individual, el 2012 no es sólo un margen profético, se orienta y predispone en un malestar generalizado, que comienza influyendo para después reiterarse y solidificarse, es la función del mito del fin del mundo, es la abolición y destrucción de ese mundo sin propósitos y esperanzas, la aniquilación del viejo mundo con la esperanza de ocupar un mundo nuevo alejado de toda infamia, alejado del mito del combate, y más próximo al mito del juicio, de la justicia.La notable reiteración de lo antes mencionado se sirve de la narrativa literaria y cinematográfica (lo fantástico, lo extraordinario), así como de cualquier sopeso comunicativo; del auge de sectas y pseudo religiones que reafirman sus convicciones equivocas, en la notoriedad del desequilibrio mental y del miedo como condicionante fáctico, el mito del miedo es uno de los más arcaicos y a su vez uno de los que propician la regeneración. La ciencia ficción ha sido una de los diversos géneros de la narrativa que se alimenta de trozos de mitos, de diversas culturas (mitos de otros mundos), mitos de figuras heroicas en tiempos conflictivos, caóticos Antecede el cuento infantil con historias que determinan miedos, complejos presentados en: licántropos, brujas, hechiceros, caníbales, figuras y símbolos colectivos que al final serán destruidos, figuras restauradas por héroes que vuelan por los aires, hijos de deidades. Sin embargo en esta época los antihéroes, los conflictuados por sus acciones, por su sola existencia son el ejemplo claro de lo que sí somos, hombres murciélagos enfrascados en la venganza, resultado del afecto y seguridad perdida, y la voluntad de hacer justicia, de vengar y resurgir desde las sombras.

Toda civilización tiene un fin de los tiempos, los mitos son propensos a individuos de cualquier sociedad, ya que están –estamos- conformadas por una conducta mítica; un Armagedón, una destrucción, un renacimiento, el actual presente es un conjunto de ésos, una profecía auto cumplida que ya dicta como hecho el regreso de nuestro más maduro pensamiento, los mitos.